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Benjamín Netanyahu espió a EE.UU. y los países integrantes del P5+1 en sus conversaciones nucleares con Irán y la utilizó contra Barack H. Obama.

“Bibí” fue “invitado” a pronunciarse —la tercera vez que lo hace como primer ministro israelí— ante el pleno del Congreso de los EE.UU. por el Presidente de la Cámara de Representantes o su Portavoz (en inglés, Speaker of the United States House of Representatives) John Boehner (a la izquierda en la foto)  sin contar con la Casa Blanca todo ello dentro del contexto político de un sector republicano de derecha de no dejar gobernar a la actual administración demócrata

“Bibí” fue “invitado” a pronunciarse —la tercera vez que lo hace como primer ministro israelí— ante el pleno del Congreso de los EE.UU. por el Presidente de la Cámara de Representantes o su Portavoz (en inglés, Speaker of the United States House of Representatives) John Boehner (a la izquierda en la foto) sin contar con la Casa Blanca. Todo ello dentro del contexto político de un sector republicano de derecha y ultraderecha cuyo principal propísito es el de no dejar gobernar a la actual administración demócrata

“La información no puede obtenerse de fantasmas ni espíritus, ni se puede tener por analogía, ni descubrir mediante cálculos. Debe obtenerse de personas; personas que conozcan la situación del adversario.Zun Tsu,  en El Arte de la Guerra

 El trabajo de los Servicios Especiales —la segunda profesión más vieja del mundo— son la clave para poder entender las relaciones internacionales, la geopolítica, la geoestratégica, el terrorismo y la diplomacia.

Para estos Servicios —Inteligencia y Contrainteligencia— del mundo no existen alianzas, aliados, ni amigos pues para todos ellos “conocimiento es poder y parte de su trabajo de inteligencia es aportar información vital para sus líderes políticos por lo que nada de lo que escuchan es desechable”. “Solo en Dios confiamos… porque todos los demás son sospechosos” reza una premisa básica, no escrita, del trabajo de estos Servicios Especiales o Secretos, principalmente en los países occidentales.

Que el Mossad (Instituto de Inteligencia y Operaciones Especiales del Estado de Israel) —una forma abreviada de HaMosad leModi’in v’leTafkidim Meyuhadim (המוסד למודיעין תפקידים מיוחדים en hebreo) y c/p El “Instituto”— haya realizado labores de inteligencia tratando de colectar información sobre las negociaciones a puerta cerrada entre EE.UU. y el Grupo del P5+1 (los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas más Alemania) con el gobierno de Irán relativos a su programa nuclear no constituye ninguna sorpresa para los familiarizados con el” modus operandi” secreto de estos Servicios.

Es más podríamos asegurar que tampoco fue sorpresa para los Servicios Especiales estadounidenses que el “Instituto” realizara labores de inteligencia tratando de conocer datos acerca de este Tratado pues para los israelíes se trataba de un asunto de “protección legítima” — tal como declarara Estados Unidos a raíz del escándalo por el espionaje de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) a países europeos como Alemania, Francia y España— y se podrían calificar hasta de comprensible desde el punto de vista del temor, que para ellos, algunos de los aspectos tratados en dichos acuerdos pudieran representar para la Seguridad Nacional del Estado Judío.

“El Guardián de Israel nunca duerme ni se descuida”

“El Guardián de Israel nunca duerme ni se descuida”

Por ello no era nada extraño que el “Instituto” a través de sus “yaholomin” (técnicos de escuchas), sus “katsa” (agentes en el campo) valiéndose además de los “mubuab” (informantes no judíos) estadounidenses hicieran lo posible, y hasta lo imposible, por conocer datos de inteligencia acerca de lo que se trataba en el interior de dichos acuerdos.

Incluso esta actividad de espionaje israelí debió ser un cálculo razonable para los Servicios Especiales de los EE.UU. y en especial para los Asesores de Seguridad del presidente estadounidense Barack H. Obama los que, por su experiencia, sabían que con toda seguridad,  esto podría suceder.

Sin embargo lo que no pudieron prever estos Asesores fue el uso que de ese material de inteligencia “altamente sensible” obtenido por el Mossad daría Benjamín “Bibí” Netanyahu, el Primer Ministro del Estado de Israel, quien lo utilizaría para tratar de boicotear dichos acuerdos por medio de la “utilización y manipulación” incluso de algunos Congresistas estadounidenses conservadores —“Bibí” fue “invitado” a pronunciarse —la tercera vez que lo hace como primer ministro israelí— ante el pleno del Congreso de los EE.UU. por el Presidente de la Cámara de Representantes o su Portavoz (en inglés, Speaker of the United States House of Representatives) John Boehner sin contar con la Casa Blanca. Todo ello dentro del contexto político de un sector republicano de derecha empeñados en no permitir gobernar a la actual administración demócrata e incluso facilitando su intervención en vísperas de las elecciones a celebrarse en Israel multiplicando exponencialmente su mensaje  mediático “por la seguridad de los ciudadanos de Israel” —sus potenciales votantes. Cabe señalar que muchos de estos legisladores son apoyados financieramente durante sus campañas por el Comité de Asuntos Públicos Americano-Israelí (más conocido por sus siglas en inglés, AIPAC).

“Bibí” incluso permitía r a Sara Netanyahu, su esposa, husmear detrás del espejo del mundo de la inteligencia israelíes la que exigía conocer los Perfiles Psicológicos de los líderes mundiales a quienes ella y su esposo recibirían o visitarían, incluyendo entre estos perfiles de conducta humana la vida sexual del presidente Bill Clinton entre otros.. Foto: entre otros. Sara y Benjamín Netanyahu, primer ministro de Israel. / CORDON PRESS

“Bibí” incluso permitía a Sara Netanyahu, su esposa, husmear detrás del espejo del mundo de la inteligencia israelíes la que exigía conocer los Perfiles Psicológicos de los líderes mundiales a quienes ella y su esposo recibirían o visitarían, incluyendo entre estos perfiles de conducta humana la vida sexual del presidente Bill Clinton entre otros.. Foto: Sara y Benjamín Netanyahu, primer ministro de Israel. / CORDON PRESS

Con seguridad muchos ignoran que esta conducta de Netanyahu no era algo nuevo. Antes de que se convirtiera en el Primer Ministro más joven del Estado de Israel, los Directores de “El Instituto” tenía sus propias prioridades para manejar la institución de inteligencia, pero con “Bibí” en el nuevo cargo político, contrario a lo que muchos pensaban —era un hombre de probada experiencia en materia de inteligencia militar— este comenzó interesarse más en los detalles operativos que informativos e incluso facilitaría que  Sara Netanyahu, su esposa, husmeara detrás del espejo del mundo de la inteligencia israelíes exigiendo conocer los Perfiles Psicológicos de los líderes mundiales a quienes ella y su esposo recibirían o visitarían, incluyendo entre estos perfiles de comportamiento y conducta humana la vida sexual del presidente Bill Clinton, entre otros.

Existen varias razones de peso en las relaciones EE.UU. e Israel: sin duda alguna el   Estado de Israel ha sido el aliado más fuerte y leal de la nacion norteamericana como también es cierto que ello ha tenido un elevado costo: 121,000 millones de dólares entregados desde el final de la guerra. Y de que a pesar de los estrechos vínculos entre los Servicios Especiales estadounidenses, en especial los de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), y los del Instituto de Inteligencia y Operaciones Especiales del Estado de Israel —estrechamente unidos, desde que el “Instituto” era dirigido por Iseer Harel (1952-1963) quien en 1954 durante una visita a Washington le regalara una daga a Allen Dulles, entonces jefe de la CIA, con la inscripción “El Guardián de Israel nunca duerme ni se descuida” y este respondiera “puede contar conmigo para permanecer en vela junto a usted”.

onathan Jay Pollard, un ex analista civil de inteligencia de la Marina de los EE.UU. — quien suministro a la LAKAM (Oficina de Operaciones Especiales de Israel) alrededor de 800.000 páginas de documentos norteamericanos clasificados— condenado a perpetuidad en 1987 por espiar para Israel —años más tarde, en 1995, le fue otorgada la ciudadanía israelí

Jonathan Jay Pollard, un ex analista civil de inteligencia de la Marina de los EE.UU. — quien suministro a la LAKAM (Oficina de Operaciones Especiales de Israel) alrededor de 800.000 páginas de documentos norteamericanos clasificados— condenado a perpetuidad en 1987 por espiar para Israel —años más tarde, en 1995, le fue otorgada la ciudadanía israelí

Sin embargo, a pesar de ello, el Estado Judío, principalmente bajo la conducción del Partido Likud, nunca ha dejado de hacer inteligencia dentro de los Estados Unidos de Norteamérica, antecedentes sobran para avalarlo: uno de los casos más sonado fue el de Jonathan Jay Pollard, un ex analista civil de inteligencia de la Marina de los EE.UU. — quien suministro a la LAKAM (Oficina de Operaciones Especiales de Israel) alrededor de 800.000 páginas de documentos norteamericanos clasificados— condenado a perpetuidad en 1987 por espiar para Israel —años más tarde, en 1995, le fue otorgada la ciudadanía israelí; Richard Smyth capturado en 1985 por vender temporizadores nucleares a Israel; Larry  Franklin, capturado en el 2005 cuando, desde su puesto como miembro del Pentágono, vendió secretos al AIPAC, el Comité Estadounidense-Israelí para Asuntos Públicos.

A principios del año 2006 se pudo evidenciar una operación dentro de Estados Unidos ejecutada por dos secciones del Mossad: la Metsada o sección de servicios especiales, encargada de proyectos  de guerra paramilitares y psicológicos, así como del Lohamah Psichlogit Department (L.A.P.), que llevó al FBI a realizar amplios interrogatorios a miembros de la prensa norteamericana  sobre sus conocimientos sobre la existencia de redes de inteligencia israelíes en territorio estadounidense y sus vínculos con los medios de comunicacion social de este país, ya que existía una marcada tendencia a difundir información favorable a Israel. En el 2008 Ben-Ami Cádiz, ex ingeniero en Picatinny Arsenal en Nueva Jersey fue detectado por el FBI luego de permanecer más de veinte años informando secretos militares a Israel.

Stewart Nozette, un científico aeroespacial del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), quien trabajó en el Laboratorio Nacional Livermore del Departamento de Energía y en el Centro Goddard de Vuelos Espaciales de la NASA, capturado por el FBI el 20 de octubre de 2009.

De esta forma pudiéramos continuar la lista de personas reclutadas por el Mossad para operar en suelo estadounidense, pero entendemos que son suficientes los ejemplos aportados.

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